
Sin duda alguna Mariano Rajoy es una de las pocas personas que tienen un antes y un después de ciertas situaciones, en este caso las elecciones. Así pues antes de las votaciones hizo mella en ciertos compromisos como dar más margen a las comunidades y no subir los impuestos.
Ahora resulta que lo anterior ya está olvidado y ahora planea aplazar el pago correspondiente de las autonomías y, claro está, elevar algunos impuestos como el IVA. Aún así aseveró que lo definitivo en este asunto se dictará en su día.
Sin compromisos previos
Pese a todo los allegados del estimado Rajoy advierten que él no desea comprometerse a nada, ni a quitar ni poner, hasta haber evaluado todas las opciones y contar con las cartas claras sobre la mesa. Mientras tantos ciertos comentarios ya comienzan a surgir desde el fondo del PP.
Uno de ellos es que Mariano se encuentra entre la espada y la pared, inmerso en dos caminos igualmente difíciles y complejos, uno de ellos es como hacer para que el próximo año se a positivo y se logre disminuir el déficit nacional en al menos 4,4% desde ya comprometido, subir o no los impuestos y el segundo sería como corregir los baches inmobiliarios de las entidades bancarias.
El asunto principal
Como sea el asunto principal dentro de debate son las tributaciones y sus giros. Tan así es el problema que el partido a cargo es el único en toda Europa, al menos de derecha, que se opone a elevar estos, lo malo es que sus propios allegados están dispuestos a hacerlo.