
Todavía sorprendido con el videojuego Project Natal, uno puede reflexionar sobre sus posibilidades y reflejar un punto de vista plausible. Me refiero principalmente al potencial de esta herramienta declarada como la más revolucionaria de la E3 y una de las mejores propuestas reconocidas a Microsoft. La compañía hija de Bill Gates pretende dar un enfoque nuevo a la industria de los jugadores novatos y expertos.
Nintendo se ganó a un público realmente fie con sus sensores de movimientos y su revolucionaria Wii. Siendo realistas, muchos videojuegos pueden ser selectos, no tanto en su jugabilidad, sino en la forma en que el jugador recorre cada escena del videojuego. Al igual que en el cine encontraríamos películas ininteligibles para los amantes de un género concreto, igual pasa en algunos videjuegos.
Project Natal va a pretender aspirar a un público de gamers diferente al habitual. Va a querer introducir en juego a jugadores que no se habían planteado antes el uso de videojuegos o que lo tachaban de infantil. Esperemos que las productoras de videojuegos sepan adaptarse a los nuevos perfiles de gamers, que por alguna razón aún no se han empapado de las posibilidades de las videoconsolas y su eficaz caracter lúdico individual y grupal.